lunes, 4 de agosto de 2008

El verano que conocimos el Deep

hoy me desperté con
una extraña sensación
mas o menos la defino como amor...
sí, tenía sabor a amor en la boca
raro, pero se que me entienden.
me levanté y apenas di unos pasos
todo me resultaba nuevo
olor, color y sonidos,
vi mi casa cómo nunca la había visto
mis gatos, mi mamá
las ventanas.
vi los árboles y no pensé que eran árboles
como el término que había aprendido de niño,
no pensé en hojas ni mucho menos en madera
no imaginé cuándo nació ni como morirá
_____eso, esto, aquello y yo______


y todo estaba ahí
sin nombre,
sin distancia entre [ ]
y así en silencio el resto del día
con cierta fascinación que me surge
cuando puedo limitarme a observar.
ayer fué un día perfecto
y no había porque pensar en el///
_____
Hecho//
las bocinillas mueven mis oídos
y me llevan a lo que podría identificar
como el presente servido en charola de plata
de la mano de ti mismo
y un ritmo
en secuencias de momentos
que no hace mas que recordarte, el segundo que pasó
pása y pasará.

(disculparán el trip de los tres videos iguales, escogan el que sea de su agrado!)


2 comentarios:

ese.loco.ne. dijo...

wey, me viajó bien cabrón tu poema, y aparte estaba oyendo una rola bien cabrona cuando leí lo de las "bocinillas", muy bueno.

ese.loco.ne.

Aldonza dijo...

...qué gusto que te ilumine el amor!!! ojalá que a cada uno de lo seres de la tierra lo ilumine aunque sea un pedacito de esa mágica luz...